Introducción a Nuestra Iglesia
Extracto del misal publicado por Una Voce México en 2010:
En cada Misa asistimos al Sacrificio de Jesús. Si pudieras ver esto en el Templo cada domingo ¿cómo vendrías vestido? ¿traerías comida o juguetes para tus hijos? ¿saldrías apurado al concluir la Misa?
Cuando vengas a Misa:
† Vístete formal, lo mejor que puedas. (Reglas tradicionales para Roma):
"Recordamos que un vestido no puede llamarse decente si tiene un escote mayor a dos dedos por debajo de la concavidad del cuello, si no cubre los brazos por lo menos hasta el codo, y escasamente alcanza un poco por debajo de la rodilla. Además, los vestidos de material transparente son inapropiados."
† Se un ejemplo para tus hijos, amigos o hermanos.
† Tómate tu tiempo y al final da gracias a Dios.
VOX CLARA — VOX SECRETA
Durante las diversas partes de la Misa el Sacerdote reza en dos tonos de voz: Vox Clara, que puede ser audible para todos y Vox Secreta, la cual solo es escuchada por el mismo sacerdote y no por los feligreses. En las Misas Rezadas la vox clara se usa en aquellas partes que en la Misa Solemne se cantan, adicionalmente en el Nomine Patris…, en las Oraciones al pie del Altar, en las palabras Orate Fratres, Sanctus, Benedictus, Nobis Quoque Peccatóribus, Domine non sum Dignus, en la fórmula para la comunión de los fieles, en la bendición y en el último Evangelio. La Vox Secreta es usada en todos los demás momentos.
Es la primera vez que asisto ¿cómo puedo entender mejor la Misa?
† La manera más sencilla y más profunda, es recordar en cada momento que en la Misa asistimos al Santo Sacrificio de Jesús, nuestro modelo de participación sea entonces el de La Virgen María en el calvario. La contemplación y el recogimiento interior nos permitirán aprovechar de los sagrados misterios.
† En las siguientes ocasiones que asistas podrás ir identificando de manera general las diferentes partes que conforman la Misa y más adelante podrás distinguir con familiaridad cada oración y detalle de la misma.
† Es importante no distraerse demasiado por intentar seguir a puntillas cada palabra o frase de la Misa, aunque eso parecería la mejor manera de empezar, no lo es. Considera que muchas de las oraciones el Sacerdote las dice en voz baja y no son audibles desde las bancas.
† No te esperes al Domingo para leer el misal. Mucho provecho te hará si en tu casa buscas aprender más sobre la Misa.
† Como apreciarás, el rito está lleno de tesoros. Con la vista, el oído y hasta el olfato podrás aprender de las verdades de nuestra fe.
¿Porqué en Latín?
† La respuesta puede ser muy extensa, pero como podrás darte cuenta desde un principio, el uso de esta lengua nos permite:
+ Dirigirnos a Dios de una forma especial y diferente a lo cotidiano.
+ Usar las mismas palabras que durante siglos han usado millones de católicos con exactamente el mismo significado.
+ Eliminar la división entre personas que hablan diferentes idiomas o dialectos.
+ Utilizar un signo sensible y concreto de nuestra comunión y el de todos los templos del mundo con la Iglesia de Roma.
«La lengua latina, a la que podemos verdaderamente llamar católica por estar consagrada por el constante uso que de ella ha hecho la Sede Apostólica, madre y maestra de todas las Iglesias, debe considerarse un tesoro ... un vínculo eficacísimo que une en admirable e inalterable continuidad a la Iglesia de hoy con la de ayer y de mañana.» - S.S. Juan XXIII . Veterum Sapientia
¿Porqué el sacerdote no está mirando hacia los fieles?
† Las expresiones de que el sacerdote reza «de espaldas al pueblo» o «contra la pared» son equivocadas y demuestran ignorancia sobre uno de los mayores tesoros de la Tradición Litúrgica Católica.
† En palabras del Cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, en la Misa que hoy asistirás
« Pueblo y Sacerdote no se encierran en un círculo, no se miran unos a otros, sino que, como pueblo de Dios en camino, se ponen en marcha hacia el oriente, hacia el Cristo que avanza y sale a nuestro encuentro.»
«No se trata aquí de algo accidental sino de algo esencial. Lo importante no es el diálogo mirando al sacerdote, sino la adoración común, salir al encuentro del Señor que viene. La esencia del acontecimiento no es el círculo cerrado en sí mismo, sino la salida de todos al encuentro del Señor que se expresa en la orientación común»
† La expresión correcta es que en esta Misa el sacerdote y el pueblo rezan «ad orientem», hacia el oriente, de donde sale el sol cada mañana, símbolo de nuestro encuentro con Dios.









